sábado, agosto 26, 2006

El Fénix

Este poema anglosajón es una paráfrasis del latino Carmen de Phoenice. Tácito el historiador y Plinio el naturalista habían hablado del fénix, ave que habita en las soledades de Arabia y que periódicamente muere en el fuego para resurgir de sus cenizas. El poema latino abunda en frases paradójicas; dice, por ejemplo, que la muerte es Venus para el fénix, que éste no halla deleite sino en la muerte; que, para nacer, anhela morir; que es su propio padre y su propio hijo. El poema sajón elimina o suaviza esas paradojas. El final está redactado en versos macarrónicos; la primera mitad está en sajón, la segunda, en latín.