La Crónica Anglosajona
En la historia de las literaturas, el arte de la prosa es siempre posterior al de la poesía. Ello quizá se debe a que es más fácil repetir indefinidamente una forma (el hexámetro o el verso octasílabo) que proceder sin norma fija. También -y esto es lo primordial- a las virtudes mnemónicas del verso. Así, los anglosajones produjeron una literatura poética bastante compleja y una prosa relativamente rudimentaria. Ésta se encuentra en la Crónica Anglosajona, obra anónima y colectiva de muchas generaciones de monjes, que registran los hechos comprendidos entre el siglo IX y el siglo XII. Snell la juzga "un monumento del patriotismo de generaciones de escribas, cada uno de los cuales tuvo a honra agregar su tributo a la memoria del pasado de Inglaterra y morir olvidado". Si consideramos que los acontecimientos de un año se despachan a lo sumo en dos páginas y, por regla general, en pocos renglones, nos conmoverá menos el esfuerzo desplegado por los analistas. La Crónica prosigue hasta el año 1154, casi un siglo después de la conquista de Inglaterra por los normandos. Ahí cesa bruscamente y queda una sentencia misteriosamente inconclusa. "El rey estuvo en Thorney y en Spalding y en..."

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home