jueves, noviembre 30, 2006

La Edda Mayor

En 1634 llegó a manos del obispo islandés Brynjolf Sveinsson un códice, o libro manuscrito, del siglo XIII, que constaba de cuarenta y cinco hojas de pergamino, de las que faltaban algunas, a partir de la página 32. Snorri Sturluson, en el siglo XIII, había escrito un tratado de arte poética, ilustrado con versos y estrofas antiguos, llamado Edda; se conjeturó con razón que ese tratado, en prosa, se fundaba en una colección anterior de poemas; Brynjolf pensó que el códice era esa colección. Pensó que Snorri Sturluson había tomado del códice el título de Edda (que ahora se interpreta arte poética y, antes, abuela, antepasada, Urgrossmutter) y lo devolvió -digámoslo así- al códice, que atribuyó a Saemund el Sabio, sacerdote y erudito islandés del siglo XIII, que logró fama de hechicero y que escribió, en latín, obras de carácter histórico. El prestigio de Saemund era vastísimo; era inevitable que le atribuyeran cualquier libro antiguo y anónimo, como a Orfeo los griegos y al patriarca Abraham los cabalistas. Brynjolf escribió en la portada Edda Saemundi Multiscii (Edda de Saimund el Sabio) y mandó el códice a la Real Biblioteca de Copenhague. (Por eso lleva el códice, ahora, el nombre Codex Regius.) Desde entonces, el tratado de Snorri Sturluson se llama Snorra Edda, Edda Prosaica o Edda Menor, y las poesías del códice Saemundar Edda, Edda Poética o Edda Mayor.